Qué precio le pongo a mi casa

Cómo acertar en el precio que debo poner a un inmueble que quiero vender bien

2/11/2021
inmobiliaria
Asun Tello

Cuánto vale un inmueble y cuánto puedo pedir por él son cosas diferentes. En el artículo anterior, expliqué cómo averiguar lo que realmente cuenta a la hora de tasar una vivienda, su valor real. Para ello debes analizar una serie de parámetros que irán sumando o restando. Ahora quiero hablar de la percepción de valor a la hora de poner el precio a la vivienda

¿Qué precio le pongo a mi casa? 

Cómo acertar en el precio que debo poner a un inmueble que quiero vender bien

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Un producto de una determinada marca no necesariamente será mejor que otro que no tenga esa ni ninguna otra marca conocida. De hecho, hay productos de marca blanca que nos funcionan de maravilla pero ¿Verdad que sentimos cierta predilección o asumimos como mejores los de marca? Pasa lo mismo con aquellas piezas creadas por un diseñador conocido o un famoso. Esto es percepción de valor y no valor real.

De igual manera, cuando entramos en un lugar en el que todo parece estar en su sitio, perfectamente colocado, cuidado, con gusto y estilo, limpio y ordenado, pensamos que el sitio es mejor que otro que descuida esto. Si, además, nos llega un buen aroma y la ausencia de ruidos molestos, vamos aumentando nuestra percepción de que ese lugar, no solo nos gusta, si no que, además, posiblemente sea más caro. Es el caso de un restaurante o un hotel exclusivos. Puede que el producto o servicio que ofrecen sea normal pero ya tenemos una predisposición a pensar que va a ser bueno. Es cierto que si no lo es nos vamos a decepcionar pero, si lo es, pagaremos con gusto por ello. 

Un inmueble no tiene marca, al menos no pertenece a ninguna que conozcamos. Pero si pensamos en que una marca es un especie de huella que representa una serie de valores de la empresa que hay detrás y su reputación, entonces, podemos ver que, en el caso de una vivienda, la marca va a ser lo que transmita del último propietario que la ha habitado, o lo hace actualmente. 


Si eres tú, piensa esto: tu casa es parte de tu marca personal. Así que mira a ver si tu marca es vendible, si transmite “la quiero”, “la detesto” o “me da igual, voy a seguir mirando”. ¿La comprarías? ¿Cuánto pagarías por ella?. Analízalo porque cuando una persona ha decidido que se va a ir de un inmueble, puede que sea porque no está a gusto y eso se nota. Si ya no la quieres y no la cuidas, eso se va a transmitir. Si, por el contrario, consigues trasladar el valor que pueda tener, la exclusividad, la marca como diferenciación con respecto al resto, puedes lograr un aumento en el precio de venta. 

Lo siguiente a analizar en la venta de una casa es si se puede describir como de autor. Las hay, por supuesto. ¿Cuáles son? Las viviendas con historia, las que han sido diseñadas por un arquitecto o un interiorista reconocidos, en las que ha vivido un personaje famoso, que ha salido en una revista, un anuncio o una película. Estas viviendas se pueden comercializar a un precio mayor siempre porque, además, tendrán más posibilidades de presentación y se puede sacar  partido de esa ventaja. 


Cuando no cumple con esto ¿Se puede decir que el propietario es autor de su vivienda? Se puede decir y así es en el caso de no haber encargado su diseño a un profesional pero en este caso, por mucho que te guste la decoración, no es motivo para valorarla a un precio superior. Que una persona escriba no quiere decir que sea escritor si no ha vendido nunca un libro. Si dice que se va a poner a firmar sus poemas no creo que nadie haga cola para eso. Estamos hablando de valor para la mayoría de consumidores, no solo para ti. Autor significa un profesional reconocido y de prestigio.


Esto me lleva a una situación muy recurrente que suelo observar. Si sientes un gran apego por tu casa y la quieres demasiado, puede que te influya a la hora de poner el precio y, secretamente, en tu interior, le estés poniendo un valor más alto para no venderla. O simplemente tu percepción de valor hacia tu vivienda está desproporcionada por tu vivencia personal. Ya sea positiva o negativa. Por eso es complicado para un propietario poner correctamente el precio su casa. Y esto puede influir mucho teniendo como resultado una mala venta o incluso no venderse.


He tenido muchas experiencias de revalorización y venta de inmuebles de herencia. En estos casos, la historia personal del actual propietario y la relación con quien haya habitado la casa, influye mucho en su percepción de valor del inmueble. Pudiendo llegar a pensar que no va a quererla nadie o que no vale nada. Una vez renovada y tratada con cariño, la casa rejuvenece y todos, absolutamente todos los casos que he tenido, han supuesto una sorpresa increíble para los nuevos herederos. Más de uno se ha planteado si no se estaría equivocando en venderla al verla tan diferente. Mismo valor real, mismos parámetros que vimos en el artículo anterior, pero con marca y autor mejorados para conseguir gustar. Por supuesto que eso hace vender mejor y a precio mayor el mismo inmueble. 


Estoy hablando, naturalmente, de home staging y, a veces, reformas, antes de vender para conseguir aumentar la percepción de valor y subir el precio de comercialización. Es una inversión sí, para obtener más a cambio. Te dejo un ejemplo de revalorización de vivienda en herencia en la que los propietarios pasaron de no querer ni verla a darles pena deshacerse de ella.


En el artículo anterior ya nombré las reformas como parámetro a tener en cuenta para determinar el valor de una vivienda de segunda mano. Es obvio que si la cocina y el baño están actualizados ya, las instalaciones son nuevas, cuenta con buenos cerramientos y materiales de calidad, indudablemente, tu casa vale más que si no hubieras hecho esta inversión. Pero hay algo más. La elección correcta de esos materiales, el estilo, el diseño del espacio y lo que transmite en general la casa, cuenta mucho Ese algo más es el marketing. Pieza clave de toda comercialización de producto.


Aquello que sucede cuando entras en un restaurante que te hace pensar que estás pagando lo justo porque el local tiene presencia, lujo o modernidad, eso es lo que consigue el marketing cuando se quiere transmitir calidad. El marketing aplicado al interiorismo, hace que puedas poner un precio más alto a tu vivienda. Si está bien hecho, bastante más. Funciona igual al contrario. Si lo que transmite tu casa no es VALOR con mayúsculas: marca, exclusividad, cariño, estilo, presencia, distinción…, en la mente de quien busca una casa para pagar mucho dinero, se le va a dibujar un “NO, No es para mí”.

Proyecto de revalorización para venta con home staging, antes y después

Todo comprador quiere gastar su dinero en algo que le haga feliz, que le solucione, que le acerque a quién es o, mejor aún, a quién quiere llegar a ser. Está deseando compartirla y sentirse orgulloso de lo que ha conseguido, hacerse un selfy y subirlo a su Instagram para que todo el mundo lo sepa.

Si tienes una casa así, instagrameable, que la mayoría de compradores puedan sentir como apetecible para vivir, deseable y confortable: enhorabuena! porque tienes valor añadido y, por tanto, puedes subirle el precio a tu inmueble. Si no es así quizá te interese conseguirlo antes de sacarla al mercado. Cómo conseguirlo es el tema de un curso que estoy preparando y al que podrás acceder pronto, mientras,  podrás encontrar contenidos y tips de home staging en este blog y en mi perfil de Instagram @asuntellointeriorismo

En cualquiera de las dos opciones, ya sea con valor añadido o sin él, para acertar en el precio de venta de tu casa, estudia muy bien a tu competencia. Una casa es un producto y como tal hay que tratarla. Investiga el mercado y averigua si puedes sacarla a la venta por más o por menos precio en función del valor que transmite y del valor real. Obtén el precio por metro cuadrado en tu zona y sé muy sincero con los números. Los anuncios, son eso, publicidad y, normalmente, se ponen por encima de precio con idea de negociar. Si, como el restaurante, lo vale, lo venderás. Pero si te pasas y no lo vale, tu piso va a estar muerto de risa en los últimos puestos del listado de anuncios. 



Personalmente vendo casas con cero negociación gracias al estudio y análisis previo del mercado y a un aumento en la percepción de valor considerable porque me dedico profesionalmente a ello. Conozco cómo funciona el cerebro del comprador y sus emociones, por eso trabajo para darle lo que busca. Todo lo que puedas aprender y estudiar enfocado a esto, te acercará a una buena venta de tu casa. Y recuerda que siempre puedes contar conmigo antes de empezar a comercializar tu inmueble. Realizo asesorías online y consultorías en la vivienda para ayudar en el proceso. 


Antes de sacar un inmueble al mercado analiza su valor real y el valor que transmite. En el próximo artículo te contaré cómo comercializarlo bien teniendo en cuenta que el primer filtro es la imagen. Lo que publicas y cómo lo haces también influye en el precio y, por tanto, en la venta de una vivienda.


Hasta el próximo.

Asun Tello